Palm-Mar Wall, conocido también como El Bufadero o Buffadero, fue durante mucho tiempo uno de los puntos de buceo más conocidos del sur de Tenerife. Muchos buceadores asociaban este nombre principalmente con grandes rayas y tortugas, que aparentemente podían observarse de forma habitual y desde muy cerca. Sin embargo, quien visite hoy este lugar con esa expectativa puede sentirse decepcionado. El punto de buceo ha cambiado, al igual que Aquarium y El Puertito.
Esto no significa que Palm-Mar Wall se haya convertido de repente en un mal punto de buceo. Significa que hoy debe contemplarse desde otra perspectiva: menos como un supuesto lugar seguro para ver grandes animales y más como una inmersión junto a una pared de origen volcánico, en la que el paisaje submarino, los animales marinos más pequeños y las condiciones del día ocupan el primer plano.
Palm-Mar Wall y El Bufadero: dos nombres para el mismo punto de buceo
El punto de buceo se encuentra frente a la costa de Palm-Mar, en el sur de Tenerife, y normalmente se accede a él en barco. En las descripciones de los puntos de inmersión aparecen diferentes nombres y formas de escribirlo: Palm-Mar Wall, Palmar Wall, El Bufadero o Buffadero. Por lo general, todos ellos hacen referencia a la misma zona situada junto a la costa volcánica.
Bajo el agua, las distintas rutas atraviesan superficies rocosas y continúan junto a una pared descendente. Las grietas, los pequeños salientes y las irregulares formaciones de lava ofrecen escondites a morenas, pulpos y otros habitantes típicos de las costas rocosas de Canarias. Sobre las zonas de arena o en el agua abierta, con un poco de suerte, también puede aparecer alguna raya o un pez de mayor tamaño.
La ruta que se realiza finalmente depende del grupo, del nivel de formación, de la corriente, del oleaje y de la posición del barco. Por eso, Palm-Mar Wall no puede clasificarse de forma general como un punto especialmente sencillo o difícil. La profundidad y el recorrido deben adaptarse a la experiencia de los buceadores y a las condiciones concretas de ese día.
Por qué este punto de buceo era conocido por sus rayas y tortugas
La antigua fama de Palm-Mar Wall no se debía exclusivamente a una concentración natural extraordinariamente elevada de grandes animales. Durante mucho tiempo, buceadores u organizadores de inmersiones alimentaron allí a rayas y tortugas.
Como consecuencia, algunos animales se acostumbraron a la presencia de personas y embarcaciones. Se acercaban a los grupos porque esperaban recibir comida. Para los visitantes se creó la impresión de que los encuentros con rayas y tortugas en este punto de buceo eran casi algo habitual.
En otros lugares conocidos de Tenerife se produjeron situaciones parecidas. Aquarium se visitaba principalmente por sus rayas, mientras que El Puertito fue conocido durante años por ofrecer encuentros especialmente cercanos con tortugas. También allí, la habituación de los animales a las personas y a la comida desempeñó un papel importante.
Aunque estos encuentros podían resultar impresionantes, no mostraban un comportamiento completamente natural. Un animal salvaje que busca su alimento por sí mismo o que pasa casualmente junto a un grupo de buceadores se comporta de otra manera que un animal que relaciona a los buceadores con una fuente de comida.
Por qué alimentar a los animales no es una práctica inofensiva
Actualmente está prohibido alimentar a los animales marinos y esta práctica contradice las normas de una interacción responsable con las especies salvajes y protegidas. No se trata de impedir que los buceadores disfruten de un encuentro interesante, sino de proteger a los animales y su comportamiento natural.
La alimentación habitual puede tener varias consecuencias:
- Los animales modifican su forma natural de buscar alimento.
- Empiezan a relacionar a las personas y las embarcaciones con comida.
- Pierden parte de su distancia natural.
- Los alimentos inadecuados pueden provocar problemas de salud.
- Algunos animales permanecen con mayor frecuencia en un lugar que resulta atractivo de forma artificial.
- El comportamiento y la distribución de distintas especies pueden verse alterados.
En el caso de las tortugas, además, los acercamientos excesivos, los contactos y el acoso por parte de buceadores, nadadores o personas que practican snorkel pueden causarles estrés adicional. Que un animal no se aleje inmediatamente no significa necesariamente que la situación no le resulte perjudicial.
Por eso, bucear de manera responsable significa observar, mantener la distancia y dejar que sean los animales quienes decidan si desean acercarse o alejarse. No deben ser perseguidos, tocados ni atraídos mediante comida.
Qué ha cambiado desde que dejó de alimentarse a los animales
Desde que ya no está permitido alimentar a los animales, las antiguas concentraciones de grandes rayas y los encuentros habituales con tortugas han disminuido considerablemente. Según las observaciones actuales de Ocean Trek, en Palm-Mar Wall apenas se ven en estos momentos tortugas o peces de mayor tamaño.
Algo parecido sucede en Aquarium y El Puertito. Algunos informes antiguos de inmersiones, vídeos, fotografías y descripciones de estos lugares todavía transmiten la imagen de años anteriores. Quien planifique sus vacaciones de buceo basándose en esa información puede llegar con expectativas que ya no se corresponden con la situación actual.
Este cambio no debe interpretarse como una prueba de que los animales hayan desaparecido por completo de la zona marítima. Los animales marinos se desplazan entre diferentes áreas de alimentación, descanso y permanencia. Su distribución puede cambiar debido a la disponibilidad de alimento, la época del año, la temperatura del agua, las corrientes, el tráfico de embarcaciones y muchos otros factores.
La evolución demuestra, sobre todo, hasta qué punto la alimentación artificial puede influir en la percepción de un punto de buceo. Cuando deja de haber comida, los animales vuelven a distribuirse de otra manera y siguen en mayor medida sus necesidades naturales. Para los buceadores disminuye la probabilidad de un encuentro cercano, pero para los animales el regreso a un comportamiento más natural es, en principio, algo positivo.
¿Sigue mereciendo la pena bucear en Palm-Mar Wall?
La respuesta depende de lo que esperes de la inmersión. Si tu único objetivo es ver tortugas y grandes rayas desde muy cerca y con una probabilidad elevada, Palm-Mar Wall no es actualmente la opción más convincente.
En cambio, si te gusta bucear junto a formaciones rocosas volcánicas, observar detenidamente grietas y salientes y prestar atención también a las especies más pequeñas, el lugar puede seguir siendo interesante. Las morenas, los pulpos, los peces trompeta, las viejas, los sargos y los pequeños bancos de peces son habitantes habituales de los paisajes submarinos rocosos de Tenerife. Sin embargo, las especies que pueden observarse durante una inmersión concreta siempre dependen de las condiciones y de la suerte.
Un buen punto de buceo no se define únicamente por sus animales más grandes. Quien bucea despacio y observa con atención suele descubrir mucho más que quien pasa toda la inmersión buscando exclusivamente una tortuga. Aun así, una escuela de buceo debe explicar con sinceridad cuando las características actuales de un lugar ya no coinciden con las descripciones antiguas.
¿Dónde existen actualmente mejores posibilidades de ver tortugas?
Según las observaciones locales actuales de Ocean Trek, Abades ofrece en estos momentos mejores posibilidades de tener un encuentro natural con tortugas. Abades se encuentra en la costa sureste de Tenerife y posee una bahía protegida con zonas de arrecife rocoso, fondos arenosos y praderas marinas.
Precisamente la combinación de estos hábitats hace que el lugar resulte interesante. Las tortugas pueden desplazarse allí en busca de alimento, pasar junto a los arrecifes o aparecer sobre las praderas marinas. A pesar de ello, no es posible encargar un avistamiento.
Hay algunos puntos de buceo en los que existen buenas posibilidades de ver tortugas. Sin embargo, nadie puede ofrecer honestamente una garantía. Incluso sin tortugas, una inmersión en Abades puede ser muy variada. Dependiendo de la ruta y de las condiciones, es posible observar distintos peces de arrecife, morenas, pulpos, rayas o, según la temporada, también angelotes.
¿Dónde es más probable ver rayas en estos momentos?
Actualmente, Playa San Juan, en la costa oeste, resulta más interesante para observar rayas. Allí existe un pequeño muelle pesquero. Según las observaciones actuales, en los alrededores de la actividad pesquera llegan al agua restos de pescado de forma habitual. Las rayas, y ocasionalmente también las tortugas, encuentran allí alimento y por eso permanecen temporalmente en esta zona.
Tampoco en este caso existe ninguna garantía. Las rayas suelen permanecer muy bien camufladas sobre los fondos arenosos, desplazarse por el fondo o cambiar de zona. Su presencia puede variar de un día para otro.
La zona de un muelle pesquero también exige una atención especial. Los movimientos de las embarcaciones, los cabos, la actividad portuaria y las condiciones locales deben tenerse en cuenta durante la planificación. Por eso, la decisión sobre si es posible bucear allí y qué ruta puede realizarse debe tomarse siempre en función de la situación actual.
También es importante distinguir entre alimentar deliberadamente a los animales para conseguir un avistamiento y los animales que buscan por sí mismos fuentes de alimento naturales o ya presentes. En ambos casos, los buceadores no deben aportar comida adicional, rodear a los animales ni impedirles que dispongan de espacio suficiente.
Los puntos de buceo no son acuarios con habitantes permanentes
La evolución de Palm-Mar Wall demuestra claramente por qué afirmaciones como «allí verás tortugas con toda seguridad» resultan problemáticas. Un punto de buceo no es un acuario en el que determinados animales viven permanentemente dentro de un espacio delimitado.
Las tortugas, las rayas y los peces de mayor tamaño se desplazan libremente. El hecho de que en el pasado aparecieran habitualmente en un lugar concreto puede estar relacionado con la alimentación artificial, con una fuente de comida atractiva durante un periodo determinado o con otras condiciones variables. Si estos factores desaparecen, también cambia la probabilidad de encontrarse con los animales.
Por eso, la elección de un punto de buceo no debería depender únicamente de una especie que se desea observar. También son importantes:
- el nivel de formación y la experiencia de los buceadores;
- una profundidad adecuada;
- la corriente y el oleaje;
- la entrada y la salida o las condiciones alrededor del barco;
- el tiempo transcurrido desde la última inmersión;
- los intereses de todo el grupo;
- las posibles alternativas en caso de que las condiciones no sean adecuadas.
Por esta razón, Ocean Trek no elige un punto de buceo únicamente por avistamientos antiguos o por la popularidad de su nombre. Lo decisivo son las condiciones actuales, el nivel de experiencia de los buceadores y una valoración realista de lo que puede ofrecer cada lugar en ese momento.
Una mirada sincera a Palm-Mar Wall
Palm-Mar Wall o El Bufadero sigue siendo un conocido punto de buceo de la costa sur de Tenerife. Sin embargo, sus características han cambiado. La época en la que rayas y tortugas alimentadas se acercaban casi automáticamente a los grupos de buceadores no debería utilizarse como referencia para las inmersiones actuales.
Según las observaciones de Ocean Trek, actualmente es poco frecuente ver allí tortugas o peces de mayor tamaño. Quien busque mejores posibilidades de encontrar tortugas puede considerar Abades. Para observar rayas, Playa San Juan resulta especialmente interesante en estos momentos. Pero incluso en estos lugares, cada encuentro continúa siendo una experiencia natural imposible de planificar.
Precisamente ahí reside una diferencia fundamental entre el buceo responsable y un encuentro preparado artificialmente: visitamos el hábitat de los animales sin modificar su comportamiento para satisfacer nuestras expectativas. Si durante la inmersión una tortuga se desplaza tranquilamente sobre el arrecife o una raya se levanta de la arena, el encuentro no estará garantizado, pero será auténtico.